Sondeo SERNAC: Hasta el doble puede terminar pagando por un crédito de consumo

06 Septiembre 2009
Las diferencias entre los costos adicionales que un consumidor puede terminar pagando por el dinero solicitado, sin considerar el capital, superan el 900% lo que refuerza la necesidad de cotizar. Por Amador Gálvez D.
Amador Gálvez D. >
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Como parte del monitoreo permanente al mercado crédito, el SERNAC realizó un nuevo estudio para orientar a los consumidores sobre el costo real de endeudarse hoy.
El estudio fue realizado el 11 de agosto para créditos de consumo de $500 mil, $1 millón y $3 millones a 24 y 36 meses plazo, incluyendo a 20 bancos, 5 Cajas de Compensación, 7 Compañías de Seguros de Vida y 5 Cooperativas de Ahorro y Crédito.
El Director Regional del SERNAC, Arturo Araya, recordó que pedir un crédito no es pedir un favor y los consumidores tienen derechos como cuando compran cualquier producto o contratan un servicio. Entre ellos, a conocer el precio antes de contratar un crédito, a que no les cambien las reglas del juego, a que se cobre lo que fue contratado, a terminar los contratos y cambiarse de banco, y a una publicidad veraz.
¿Conviene cotizar?
Sí, pues nuevamente comprobamos importantes diferencias. Por ejemplo, para créditos de $1 millón a 36 meses un consumidor podría pagar desde $93.248 ($1.093.248) hasta $943.676 ($1.943.676) o una diferencia de hasta 912%. Es decir, casi el doble de lo que pidió.
Los bancos son las instituciones que presentan las mayores diferencias entre los costos totales mínimos y máximos alcanzando hasta un 78% de diferencia en el costo total en los créditos de $1 millón a 36 cuotas. También son las instituciones que registran los menores y mayores costos del crédito.
Las Cajas de Compensación tienen un costo único por estos créditos, por lo que conviene que los consumidores que son clientes de estas instituciones coticen estas alternativas y las comparen con lo que les ofrezca su banco.
¿Da lo mismo qué tipo de cliente sea?
No, pues especialmente las instituciones bancarias tienen el mayor rango de costos totales del crédito dependiendo del tipo de cliente que sea el consumidor para la empresa. Por ejemplo, dos consumidores que pidan un crédito de $3.000.000 millones a 36 meses en Banco Falabella, podrían pagar $1.222.488 de diferencia.
¿Conviene endeudarse considerando sólo los intereses?
No. Fijarse sólo en la tasa de interés no refleja el costo final del crédito ya que éste es más complejo y está formado por comisiones y otros cargos como los seguros.
¿Es más barato el crédito hoy?
Desde enero de 2009 ha habido un descenso sostenido del costo del crédito, por un repliegue de las tasas de interés y la entrada en vigencia de la Ley 20.326, que dispuso transitoriamente la disminución a cero del impuesto al crédito entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2009.
Es decir, si por ejemplo, en diciembre de 2008, un crédito de $500 mil a 24 cuotas costaba un mínimo promedio de $682.153, hoy se puede encontrar un mínimo de $630.865 ($51.288 de diferencia).
Por otra parte, el anuncio de las bajas en la Tasa de Política Monetaria (TPM) podría hacer pensar que es buen momento para endeudarse. No obstante, hay que recordar que ésta no corresponde a una tasa que reciben los consumidores, sino más bien es una tasa fijada para préstamos entre bancos que eventualmente podría traspasarse a los consumidores. Mientras la TPM ha disminuido 94%, entre diciembre de 2008 y agosto de 2009, la tasa de interés promedio de los créditos de consumo lo ha hecho en 27%, entre diciembre de 2008 y junio de 2009. En tanto, la Tasa de Interés Máxima Convencional (lo máximo que pueden cobrar las instituciones financieras) sólo ha disminuido 13% entre diciembre de 2008 y agosto de 2009.
Conclusiones
• Evalúe la real necesidad del crédito considerando que puede terminar pagando hasta el doble de lo que pidió si elige la opción menos conveniente. Por ejemplo, quien pida un crédito de $500 mil a 36 meses, puede terminar pagando desde más de $67 mil hasta más de $480 mil. Es decir, casi el doble de lo que pidió.
• Cotice, pues existen diferencias de más de 900% entre el costo adicional que pagará un consumidor por el dinero solicitado comparando el crédito más barato y el más caro.
• Compare y no se deje llevar sólo por la tasa de interés, pues la institución que tenga la tasa más baja no necesariamente será la más económica ya que el costo final del crédito es más complejo y está formado además por comisiones y seguros.
• Fíjese en lo importante como el costo final del crédito y no se deje llevar sólo por promesas publicitarias. En ese sentido, recuerde que los seguros que se adquieren voluntariamente también forman parte del costo final, así como los impuestos que por disposición legal no serán cobrados durante este año.
• Fíjese no sólo en el "desde" sino en el “hasta", pues el "desde" suele ser sólo para cierto tipo de clientes. Por ejemplo, dos consumidores que pidan un crédito de $3.000.000 millones a 36 meses en Banco Falabella, podrían pagar más de $1,2 millones de diferencia.
• Exija una cotización y compare considerando a otros actores que pueden ser más convenientes como las Cajas de Compensación, Aseguradoras y Cooperativas de Ahorro.
• Recuerde que "pedir" dinero no significa que le están haciendo un favor. Cuando usted solicita un crédito tiene derechos como todo consumidor que compra un producto o contrata un servicio.
• No olvide que el pago mínimo no reduce el monto de la deuda pues en general sólo está pagando los intereses transformándola en una deuda “vitalicia” que se puede arrastrar por toda la vida por lo que siempre será más conveniente pagar la cuota completa o consolidar las deudas para ordenar el presupuesto en una cuota que esté a su alcance, cotizando y eligiendo siempre la institución que le ofrezca las mejores condiciones.
Más información en www.sernac.cl