Discurso de Eliana Olmos, Alcaldesa (s) de Puchuncaví, ante la COREMA por Campiche
El proyecto termoeléctrico Campiche fue aprobado por 12 miembros del gobierno regional, presidido por el Intendente. La comuna afectada no tiene derecho a voto. Es una debilidad genética de la legislación ambiental de Chile.
Discurso de Susana Olmos, Alcaldesa (s) de Puchuncaví, ante la Comisión Regional de Conama, Valparaíso, 22 de febrero 2010
Estimados integrantes de la COREMA, invitados especiales, estimados vecinos de la comuna que están presentes en este salón.
Hoy me toca hacer uso de la palabra en nombre de nuestro alcalde, Agustín Valencia García, quien por encontrarse fuera de la región no puede estar presente. Además, vengo representando a 14 mil habitantes de una comuna que se siente vulnerada y no apoyada en el trabajo de defender la salud y las condiciones de vida de cada uno de los vecinos de Puchuncaví.
Y lo digo con amargura, pues en ocasiones anteriores, en esta misma instancia, hemos entregado una serie de argumentos cada vez que se ha votado algún proyecto para instalar una nueva termoeléctrica en la comuna, los cuales no han sido escuchados ni considerados por la mayoría de ustedes.
Es amargura, porque a pesar de esa serie de argumentos que muchos de ustedes manejan, respecto de la precaria situación medioambiental de nuestros vecinos, respecto de una serie de complicaciones que acarrean cada uno de estos proyectos, respecto de aquella realidad que muchos de ustedes conocen e incluso comparten la preocupación, han sido aprobados casi en forma unánime, provocando la desazón y la molestia de toda una comunidad. Vemos que esta situación no importa mucho, pues nuevamente somos testigos de la calificación de un nuevo proyecto termoeléctrico en Puchuncaví y que pareciera ser la única forma de generar energía en el país, lo cual no compartimos para nada.
Pero más allá del sentimiento de amargura que nos embarga, deseamos entregar antecedentes concretos y precisos que consideramos hacen de esta calificación ambiental algo irregular.
En tal sentido, cabe recordar que en junio 2009 la Corte Suprema ratificó el fallo que declaraba nula la Resolución de Calificación Ambiental de la Central Campiche por falta de cambio del uso de suelo, de manera que en este caso correspondía realizar un nuevo Estudio de Impacto Ambiental y no retomar un proceso que había sido declarado nulo por la justicia.
Por otra parte, desde el 20 de mayo 2008 a la fecha, no ha habido ningún acto administrativo, de parte de la CONAMA V Región, que modifique los plazos establecidos en la ley, y que en el artículo 28 del Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, establece 120 días hábiles, más una prórroga de 60 días para evaluar un proyecto. En el caso de la Central Campiche, ambos plazos ya expiraron.
Además, Conama agregó al expediente original de la Central Campiche, desde el 14 de enero del 2010 a la fecha, documentos de solicitud de pronunciamiento de uso de suelo, omitiendo una argumentación clara respecto a los fundamentos de esta ampliación de plazo, que no lo contempla la ley ni el reglamento.
Por los antecedentes indicados, consideramos que esta segunda evaluación acogida a trámite por la Conama es IRREGULAR.
Para el cumplimiento de la ley y el reglamento antes mencionado, el titular de la Central Campiche debe ingresar un nuevo Estudio de Impacto Ambiental. Es por eso que llamamos a cada uno de los integrantes de la Corema a votar en contra de la resolución de calificación ambiental de la Central Campiche, y no ser parte de un acto administrativo irregular, donde queda claro que los intereses económicos y los intereses superiores son capaces de pasar por encima de los derechos de las personas a vivir en un ambiente libre de contaminación.
Estas situaciones ahondan más las dudas de una comunidad que no entiende por qué otras personas, por ejemplo ustedes, tienen más derecho que ellos; no entienden por qué el Estado, el cual debiera velar por nuestra integridad humana en toda su expresión, no lo hace. Al contrario, por un interés superior de generar energía, viene condenando a una comuna a ser el depositario de la basura industrial que entrega aportes a todo el país menos a Puchuncaví. Nuestra comunidad no entiende cómo personas que ocupan altos cargos públicos votan a favor de estos proyectos en una zona que ya no aguanta un gramo más de contaminación del aire.
Lamentablemente son dudas que, con el accionar de quienes tienen la responsabilidad de calificar estos proyectos, nunca se logran responder o aclarar. En cambio, seguimos sintiendo que existen ciudadanos de primera y segunda clase; ciudadanos que reciben los beneficios del trabajo industrial y otros ciudadanos que deben esperar sólo miseria, basura, enfermedad, contaminación, mientras las autoridades no consideren nuestra necesidad de vivir tranquilos y ver crecer a nuestros hijos, tal como lo hacen ustedes.
Emplazamos a las distintas autoridades a que, tal como lo han hecho durante estos años, debiendo ser una preocupación de los gobiernos de cualquier sector político, defiendan los derechos humanos que sentimos están siendo atropellados en Puchuncaví. A pesar de exponer una y otra vez, en todas las instancias existentes, la grave situación ambiental de la comuna, creemos que hay una disposición a continuar esta pésima política de apoyar todo proyecto de generación de energía, sin importar el combustible o las consecuencias que éste pueda provocar en las personas.
Dónde están nuestros derechos humanos; el de las personas que se enferman con la contaminación; el de quienes han tenido que salir de su localidad, pues no aguantan más como empeora su calidad de vida; el de los pescadores que ya no pueden trabajar por los graves efectos en el mar; el de los agricultores cuyas tierras murieron por la contaminación; el de aquellas madres que ven cómo sus niños sufren enfermedades bronquiales; el de una comuna que desea crecer junto al turismo, pero que no puede hacerlo porque un parque industrial y su crecimiento indiscriminado, permitido por diversas autoridades, está matando nuestro polo de desarrollo.
Quisiéramos regresar hoy día a nuestra comuna con la satisfacción que alguna vez se nos escuchó de verdad, lo cual debiera traducirse en que ustedes voten en contra de la calificación ambiental de este proyecto que lo único que traerá a Puchuncaví es contaminación, y a su gente continuar sintiéndose pisoteada.
Estimados miembros de la COREMA. Hace algunas semanas, una modificación a la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción, en su artículo 2.1.21, entregó nuevamente viabilidad a la Central Campiche para que retome su construcción, pues le solucionó el problema de uso de suelo, situación por la cual la Corte Suprema en su momento anuló la Calificación Ambiental del proyecto. Es algo que por muchos ha sido descrito como un traje hecho a la medida para la empresa AES Gener, pues es cosa de leer los cambios de éste en relación a los porcentajes de construcción y se darán cuenta del significado.
No obstante, el inciso 3ro. del mismo artículo dice que las comunas tienen el derecho a excluir su aplicación. Al respecto, el jueves recién pasado en una sesión extraordinaria del Concejo Municipal de Puchuncaví, donde estuvieron presentes diversas organizaciones comunitarias, se votó en forma unánime por la NO APLICACIÓN de este artículo, como hoy aparece publicado en el Diario Oficial, demostrando que en nuestra comuna en estos momentos y en este tema hay una sola voz, un solo sentimiento de sus autoridades y de sus fuerzas vivas.
Reitero que albergamos la íntima esperanza de poder ser escuchados de verdad; si no sépanlo que para la comuna y sus 14 mil habitantes esto recién está comenzando, pues estaremos dispuestos a defender algo que nos pertenece y que no aceptaremos siga siendo degradada en forma tan brutal, como es nuestra tierra.
Al finalizar, en calidad de Alcaldesa subrogante, agradezco la oportunidad para exponer estos antecedentes, antes que se realice la calificación del proyecto de la central termoeléctrica Campiche, el cual reiteramos que contiene una serie de vicios que la hacen absolutamente irregular. Estimadas autoridades, recuerden que vuestra decisión afecta a 14 mil habitantes que amamos nuestra comuna, donde queremos seguir viviendo sin la preocupación de ver cómo parte de ella es aniquilada por el crecimiento industrial indiscriminado.
Muchas gracias.
FOTO: Witran
Estimados integrantes de la COREMA, invitados especiales, estimados vecinos de la comuna que están presentes en este salón.
Hoy me toca hacer uso de la palabra en nombre de nuestro alcalde, Agustín Valencia García, quien por encontrarse fuera de la región no puede estar presente. Además, vengo representando a 14 mil habitantes de una comuna que se siente vulnerada y no apoyada en el trabajo de defender la salud y las condiciones de vida de cada uno de los vecinos de Puchuncaví.
Y lo digo con amargura, pues en ocasiones anteriores, en esta misma instancia, hemos entregado una serie de argumentos cada vez que se ha votado algún proyecto para instalar una nueva termoeléctrica en la comuna, los cuales no han sido escuchados ni considerados por la mayoría de ustedes.
Es amargura, porque a pesar de esa serie de argumentos que muchos de ustedes manejan, respecto de la precaria situación medioambiental de nuestros vecinos, respecto de una serie de complicaciones que acarrean cada uno de estos proyectos, respecto de aquella realidad que muchos de ustedes conocen e incluso comparten la preocupación, han sido aprobados casi en forma unánime, provocando la desazón y la molestia de toda una comunidad. Vemos que esta situación no importa mucho, pues nuevamente somos testigos de la calificación de un nuevo proyecto termoeléctrico en Puchuncaví y que pareciera ser la única forma de generar energía en el país, lo cual no compartimos para nada.
Pero más allá del sentimiento de amargura que nos embarga, deseamos entregar antecedentes concretos y precisos que consideramos hacen de esta calificación ambiental algo irregular.
En tal sentido, cabe recordar que en junio 2009 la Corte Suprema ratificó el fallo que declaraba nula la Resolución de Calificación Ambiental de la Central Campiche por falta de cambio del uso de suelo, de manera que en este caso correspondía realizar un nuevo Estudio de Impacto Ambiental y no retomar un proceso que había sido declarado nulo por la justicia.
Por otra parte, desde el 20 de mayo 2008 a la fecha, no ha habido ningún acto administrativo, de parte de la CONAMA V Región, que modifique los plazos establecidos en la ley, y que en el artículo 28 del Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, establece 120 días hábiles, más una prórroga de 60 días para evaluar un proyecto. En el caso de la Central Campiche, ambos plazos ya expiraron.
Además, Conama agregó al expediente original de la Central Campiche, desde el 14 de enero del 2010 a la fecha, documentos de solicitud de pronunciamiento de uso de suelo, omitiendo una argumentación clara respecto a los fundamentos de esta ampliación de plazo, que no lo contempla la ley ni el reglamento.
Por los antecedentes indicados, consideramos que esta segunda evaluación acogida a trámite por la Conama es IRREGULAR.
Para el cumplimiento de la ley y el reglamento antes mencionado, el titular de la Central Campiche debe ingresar un nuevo Estudio de Impacto Ambiental. Es por eso que llamamos a cada uno de los integrantes de la Corema a votar en contra de la resolución de calificación ambiental de la Central Campiche, y no ser parte de un acto administrativo irregular, donde queda claro que los intereses económicos y los intereses superiores son capaces de pasar por encima de los derechos de las personas a vivir en un ambiente libre de contaminación.
Estas situaciones ahondan más las dudas de una comunidad que no entiende por qué otras personas, por ejemplo ustedes, tienen más derecho que ellos; no entienden por qué el Estado, el cual debiera velar por nuestra integridad humana en toda su expresión, no lo hace. Al contrario, por un interés superior de generar energía, viene condenando a una comuna a ser el depositario de la basura industrial que entrega aportes a todo el país menos a Puchuncaví. Nuestra comunidad no entiende cómo personas que ocupan altos cargos públicos votan a favor de estos proyectos en una zona que ya no aguanta un gramo más de contaminación del aire.
Lamentablemente son dudas que, con el accionar de quienes tienen la responsabilidad de calificar estos proyectos, nunca se logran responder o aclarar. En cambio, seguimos sintiendo que existen ciudadanos de primera y segunda clase; ciudadanos que reciben los beneficios del trabajo industrial y otros ciudadanos que deben esperar sólo miseria, basura, enfermedad, contaminación, mientras las autoridades no consideren nuestra necesidad de vivir tranquilos y ver crecer a nuestros hijos, tal como lo hacen ustedes.
Emplazamos a las distintas autoridades a que, tal como lo han hecho durante estos años, debiendo ser una preocupación de los gobiernos de cualquier sector político, defiendan los derechos humanos que sentimos están siendo atropellados en Puchuncaví. A pesar de exponer una y otra vez, en todas las instancias existentes, la grave situación ambiental de la comuna, creemos que hay una disposición a continuar esta pésima política de apoyar todo proyecto de generación de energía, sin importar el combustible o las consecuencias que éste pueda provocar en las personas.
Dónde están nuestros derechos humanos; el de las personas que se enferman con la contaminación; el de quienes han tenido que salir de su localidad, pues no aguantan más como empeora su calidad de vida; el de los pescadores que ya no pueden trabajar por los graves efectos en el mar; el de los agricultores cuyas tierras murieron por la contaminación; el de aquellas madres que ven cómo sus niños sufren enfermedades bronquiales; el de una comuna que desea crecer junto al turismo, pero que no puede hacerlo porque un parque industrial y su crecimiento indiscriminado, permitido por diversas autoridades, está matando nuestro polo de desarrollo.
Quisiéramos regresar hoy día a nuestra comuna con la satisfacción que alguna vez se nos escuchó de verdad, lo cual debiera traducirse en que ustedes voten en contra de la calificación ambiental de este proyecto que lo único que traerá a Puchuncaví es contaminación, y a su gente continuar sintiéndose pisoteada.
Estimados miembros de la COREMA. Hace algunas semanas, una modificación a la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción, en su artículo 2.1.21, entregó nuevamente viabilidad a la Central Campiche para que retome su construcción, pues le solucionó el problema de uso de suelo, situación por la cual la Corte Suprema en su momento anuló la Calificación Ambiental del proyecto. Es algo que por muchos ha sido descrito como un traje hecho a la medida para la empresa AES Gener, pues es cosa de leer los cambios de éste en relación a los porcentajes de construcción y se darán cuenta del significado.
No obstante, el inciso 3ro. del mismo artículo dice que las comunas tienen el derecho a excluir su aplicación. Al respecto, el jueves recién pasado en una sesión extraordinaria del Concejo Municipal de Puchuncaví, donde estuvieron presentes diversas organizaciones comunitarias, se votó en forma unánime por la NO APLICACIÓN de este artículo, como hoy aparece publicado en el Diario Oficial, demostrando que en nuestra comuna en estos momentos y en este tema hay una sola voz, un solo sentimiento de sus autoridades y de sus fuerzas vivas.
Reitero que albergamos la íntima esperanza de poder ser escuchados de verdad; si no sépanlo que para la comuna y sus 14 mil habitantes esto recién está comenzando, pues estaremos dispuestos a defender algo que nos pertenece y que no aceptaremos siga siendo degradada en forma tan brutal, como es nuestra tierra.
Al finalizar, en calidad de Alcaldesa subrogante, agradezco la oportunidad para exponer estos antecedentes, antes que se realice la calificación del proyecto de la central termoeléctrica Campiche, el cual reiteramos que contiene una serie de vicios que la hacen absolutamente irregular. Estimadas autoridades, recuerden que vuestra decisión afecta a 14 mil habitantes que amamos nuestra comuna, donde queremos seguir viviendo sin la preocupación de ver cómo parte de ella es aniquilada por el crecimiento industrial indiscriminado.
Muchas gracias.
FOTO: Witran
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