¿Qué hacer con los Ascensores de Valparaíso?
Un estudio de la Universidad Santa María reveló que los ascensores porteños presentan graves fallas de seguridad que se traducen en un riesgo para los usuarios. ¿Cuando podremos ver a estos emblemas de la ciudad funcionando a plenitud?
Uno de los máximos atractivos que tiene Valparaíso y por lo que es reconocida la ciudad en todo el mundo, son los ascensores que suben a los cerros del Patrimonio de la Humanidad.
Emblemas de la ciudad puerto, estos hoy en día se encuentran en pésimas condiciones. Sin embargo, esto no es ninguna novedad, ya que desde hace años que se reconoce que estas máquinas han sufrido el paso del tiempo y su descuido. Algunos tienen más de un siglo de vida.
La Universidad Técnica Federico Santa María (UTFSM), realizó un estudio a 12 de estos funiculares, de los cuales sólo cinco se encuentran en funcionamiento. Y el resultado fue lapidario: "Los ascensores no entregan ninguna garantía de seguridad, lo que se traduce en riesgo para usuarios y operadores".
Los ascensores que fueron analizados por los expertos de la UTFSM fueron el Villaseca, San Agustín, Florida, Monjas, Mariposa, Barón y Lecheros, todos estos fuera de servicios. Los estudiados y que se encuentran abiertos fueron el Artillería, Cordillera, Concepción, Espíritu Santo y Larraín.
Todos presentan graves problemas de seguridad y si fueran fiscalizados por organismos de seguridad, no podrían funcionar.
Según el estudio, estos importantes medios de transporte presentan rieles desalineados y cubiertos por pasto, soportes oxidados, frenos gastados, maderas corroídas y falta de extintores y vías de escape.
No hay Plata
La Corte Suprema determinó que es la Municipalidad de Valparaíso y no el Ministerio de Transportes el que debe de hacerse cargo de la fiscalización y la seguridad de los ascensores. El problema es que el municipio no tiene ni el dinero ni las facultades para hacerse cargo de los ascensores. Y el asunto pasa porque la mayoría de estos son privados y quedaron fuera de las platas del Programa de Recuperación y Desarrollo Urbano que se financia con un préstamo del BID.
Entonces la solución sería que el Estado los comprara, precio que se estima sería de 1400 millones de pesos.
Por mientras, algunos de estos ascensores siguen cerrados y otros representan un verdadero peligro para quienes los ocupan. Sin ir más lejos, el año pasado tuvieron que ser rescatados cuatro turistas franceses del ascensor Artillería cuando este se descarriló.
Es de esperar que la solución a estos símbolos de la ciudad llegue antes de que haya que lamentar la pérdida de vidas humanas.
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Emblemas de la ciudad puerto, estos hoy en día se encuentran en pésimas condiciones. Sin embargo, esto no es ninguna novedad, ya que desde hace años que se reconoce que estas máquinas han sufrido el paso del tiempo y su descuido. Algunos tienen más de un siglo de vida.
La Universidad Técnica Federico Santa María (UTFSM), realizó un estudio a 12 de estos funiculares, de los cuales sólo cinco se encuentran en funcionamiento. Y el resultado fue lapidario: "Los ascensores no entregan ninguna garantía de seguridad, lo que se traduce en riesgo para usuarios y operadores".
Los ascensores que fueron analizados por los expertos de la UTFSM fueron el Villaseca, San Agustín, Florida, Monjas, Mariposa, Barón y Lecheros, todos estos fuera de servicios. Los estudiados y que se encuentran abiertos fueron el Artillería, Cordillera, Concepción, Espíritu Santo y Larraín.
Todos presentan graves problemas de seguridad y si fueran fiscalizados por organismos de seguridad, no podrían funcionar.
Según el estudio, estos importantes medios de transporte presentan rieles desalineados y cubiertos por pasto, soportes oxidados, frenos gastados, maderas corroídas y falta de extintores y vías de escape.
No hay Plata
La Corte Suprema determinó que es la Municipalidad de Valparaíso y no el Ministerio de Transportes el que debe de hacerse cargo de la fiscalización y la seguridad de los ascensores. El problema es que el municipio no tiene ni el dinero ni las facultades para hacerse cargo de los ascensores. Y el asunto pasa porque la mayoría de estos son privados y quedaron fuera de las platas del Programa de Recuperación y Desarrollo Urbano que se financia con un préstamo del BID.
Entonces la solución sería que el Estado los comprara, precio que se estima sería de 1400 millones de pesos.
Por mientras, algunos de estos ascensores siguen cerrados y otros representan un verdadero peligro para quienes los ocupan. Sin ir más lejos, el año pasado tuvieron que ser rescatados cuatro turistas franceses del ascensor Artillería cuando este se descarriló.
Es de esperar que la solución a estos símbolos de la ciudad llegue antes de que haya que lamentar la pérdida de vidas humanas.
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Los Ascensores, son la
Los Ascensores, son la imagen corporativa de Valparaiso, el estado debe tomar muy en serio el tema, por lo pronto, lo primero que tiene que hacer es adquirir este modo de transporte y mejorar sus condiciones de inseguridad para luego capacitar a los vecinos y entregarlo en comodato a las juntas de vecinos para que lo administren y con ello se crearia una objetiva participacion ciudadana creando una fuerza potencial importante en el turismo, y creemos que como efecto colateral los vecinos de cada sector trabajarian en el mejoramiento del lugar, ornamentandolo, pintando sus casas limpiando sus calles haciendo mas amable el sector y tambien habria mas posibilidades en el desarrollo cultural y como efecto tranversal, los inversionistas se interesarian en trabajar activamente en el turismo local.