Caleta Sudamericana, la más productiva, pero sin acceso público
Encerrados en el Puerto de Valparaíso, los pescadores de la Caleta Sudamericana han estado por años en desventaja frente a las caletas vecinas y con un futuro de incertidumbre. Por Eduardo Reyes Frías.
Por Eduardo Reyes Frías
A pesar de acreditar la misión periodística, mi ingreso a la caleta Sudamericana fue demorado por los guardias que cumplen medidas de seguridad de la Empresa Portuaria de Valparaíso. Menos mal que no era el Mes del Mar.
Finalmente, logré llegar al muelle vecino al espigón, donde pueden recalar 26 lanchas y 40 botes artesanales que entregan el mayor volumen de jibias y otros recursos pesqueros en Valparaíso. La paradoja de esta caleta, autorizada por la autoridad marítima, es la dificultad de acceso público, ante lo cual debe vender casi toda su producción a camiones de comerciantes mayoristas que tienen permiso de ingreso al lugar. No es un buen ejemplo de libertad de empresa.
La descarga de pesca y los servicios logísticos agregan numerosos trabajos auxiliares que se realizan en este muelle bajo condiciones precarias. No obstante su alta producción, es la caleta urbana más pobre en infraestructura y de remate enfrenta la incertidumbre de un traslado en vista de la expansión local que proyecta la Empresa Portuaria. “Es un tema pendiente”, admitió Harald Jaeger, gerente general de EPV, en el seminario “Valparaíso unido”, octubre 2011.
Testimonios gremiales
Eric Parra, timonel de Sipelanch, sindicato con 140 pescadores de caleta Sudamericana, explica que la captura nocturna de la jibia utiliza un armazón de anzuelos, la potera, cuyo brillo atrae al gran calamar. “Hay que levantar a pulso ejemplares muy pesados y agresivos…El precio en el muelle es de $ 150 por kilo de jibia y $ 90 por sus ramales. Se trata de materia prima destinada a industrias exportadoras.”
-¿No capturan otras especies?
“La dificultad de acceso a esta caleta y la escasez de merluza determinaron la dedicación a la jibia. En una oportunidad, durante dos días regalamos todos los jureles para promover la entrada de público.”
Sergio Galindo y Waldo Rubio, presidente y tesorero de Apeval, asociación de 30 armadores de lanchas, similares a “Don Alejandro” que ilustra esta crónica, recuerdan que la ocupación del muelle Sudamericana se originó en 1974, cuando las autoridades trasladaron la actividad pesquera que funcionaba en el molo de abrigo. “No somos recién llegados ni clandestinos”, alegan los dirigentes.
- Sin embargo, el proyecto de ampliar la capacidad operativa del espigón de Valparaíso pone en duda la continuidad de esta caleta…
“Hace algún tiempo hubo conversaciones con representantes de la Empresa Portuaria, pero faltó claridad y acuerdo en las propuestas compensatorias sobre un posible traslado. No hay novedades al respecto.”
José Urrutia, presidente de Sipsa, el sindicato que embarca 80 pescadores en sus respectivos botes y lanchas, tampoco tiene conocimiento de nuevas deliberaciones. Se mantienen a la expectativa.
Aparte de las tres organizaciones que ocupan el estrecho perímetro del muelle asignado por la EPV, en el espacio que se extiende hacia el borde de Bellavista se han establecido más labores de pesca. Se destaca el Sindicato de Pescadores Artesanales de Ribera que dirigen Antonio Ulises Araya y Jorge Cáceres, con 82 socios y 17 embarcaciones, incluido el “Puma”, buque insignia.
“Hemos invitado por cartas al Intendente, don Raúl Celis, para que venga a observar el ambiente de nuestro trabajo productivo. Esperamos todavía su respuesta”, declaran estos dirigentes. Respecto al posible traslado de las faenas, advierten su rechazo a convertirse en “allegados de alguna caleta porteña...”
Desarrollo portuario y social
Gabriel Aldoney, ex presidente de Emporchi y ex Intendente Regional (1997-2000) considera que la ubicación de la caleta Sudamericana, como “todos los procesos de modernización, debe asumir los costos sociales asociados. En este caso, hay que definir alternativas que permitan superar las condiciones laborales y los mismos pescadores deberían proponer algo bastante mejor que los ofrecimientos actuales. Lo cierto es que ha corrido mucho agua bajo el puente, sin que exista una solución definitiva.”
El problema actual es que el agua está corriendo a mayor velocidad, en cuanto el Ministro de Economía, Pablo Longueira, adelantó la segunda licitación expansiva del espigón para abril del 2012, lo cual implica que la convocatoria debería contemplar una opción progresista de la caleta Sudamericana que tiene 400 pescadores inscritos y la mayor flotilla artesanal de Valparaíso.






Para el retail su lugar en el
Para el retail su lugar en el borde portuario es seguro (sector Barón), mientras que para los habitantes de la ciudad, que trabajan por siglos de la pesca, la localización es precaria.