Dinamarca 399: Un lugar para emprender en forma colaborativa

Dinamarca 399: Un lugar para emprender en forma colaborativa

21 Agosto 2019

Como muchas veces ha sucedido en Valparaíso, las ruinas de ese pasado glorioso sirvieron de marco para que nacieran nuevas iniciativas.

Hernán Castro >
authenticated user Corresponsal Corresponsal Ciudadano

Artículo publicado en Apuntes y Viajes

Cuando Elisa Assler y Joaquín Velasco Rubio construyeron el Hotel Cirilo Armstrong lo imaginaron también como un lugar para realizar residencias y compartir en comunidad. Sin embargo, las dinámicas propias de un hotel no calzaban tan bien con esta vertiente creativa y colaborativa.

Dos años después de inaugurado el hotel, descubrieron una hermosa casona que fuera residencia del cónsul de Dinamarca, Jean Hugo Thierry, y que diera nombre a la calle Dinamarca en el cerro Panteón. Construida en 1906, fue utilizada por la familia del cónsul hasta mediados del siglo XX. 

La casa en llamas

El año 2011 Elisa y Joaquín adquirieron la casa, la que se encontraba subdividida y no en muy buena condiciones. Comenzaron por retirar la infraestructura falsa. Todo iba muy bien, hasta que llegó el día de la inauguración una noche de invierno. Realizaron una hermosa fiesta para celebrar la creación de este nuevo espacio, pero cuando ya todos se habían ido, la chimenea se inflamó en la parte superior y en cosa de minutos el fuego se propagó por toda la casa.

Cuando Joaquín y Elisa regresaron para ver lo que sucedía se encontraron con un escenario dantesco. Desde una puerta en perfecto estado salían lenguas de fuego hacia la calle Dinamarca. El fuego arrasó con el altillo, puertas, techo, lámparas de lágrimas, vitrales y cocina. Pero no fue suficiente para quemar la idea de utilizar ese espacio.

Como muchas veces ha sucedido en Valparaíso, las ruinas de ese pasado glorioso sirvieron de marco para que nacieran nuevas iniciativas. 

Tras el incendio sacaron los escombros y comenzaron a realizar actividades artísticas. Tocatas, intervenciones y visitas guiadas fueron la tónica durante algo más de un año, en lo que Elisa denomina como un proceso de resignificación.

Desde las cenizas: Dinamarca 399

Cuando las personas visitaban la casa, les llamaba mucho la atención la obra gruesa que sobreviviera al incendio y les decían constantemente que no la intervinieran mayormente. Y fue lo que hicieron. Reforzaron la vieja estructura y sobre ella construyeron un piso más. 

Una de las cosas más atractivas de Dinamarca 399 es esa mezcla de infraestructura antigua con instalaciones nuevas y modernas, las que se adaptarían para responder a las necesidades de las nuevas economías. 

Para Joaquín Velasco Rubio, en Valparaíso hacía falta un lugar para emprender. Y Dinamarca 399 vendría a suplir esa carencia con lo que Joaquín denomina como un “Instagram físico, donde se generan redes, reducen costos y se trabaja en conjunto”.

De esta manera lograron proyectar aquella idea inicial al momento de construir el hotel, generando espacios de convivencia, expresión artística e innovación.

Actualmente Dinamarca 399 cuenta con un espacio de coworking, un restaurante, 18 oficinas y  6 talleres. Desde esta casona restaurada en la ladera del cerro panteón, sale el trabajo creativo de profesionales y artistas expresado en diseño, arquitectura, contenido audiovisual, informática, gastronomía y muralismo. 

Galeria Imagenes: