Discapacidad e inserción laboral: una mirada desde adentro y en primera persona

Al momento de ingresar al campo laboral, se asumen las restricciones de una condición física como una incapacidad para la realización de un oficio u profesión, no importando que se cuente con elementos que acreditan lo contrario.

Imagen de Romina Bajbuj
2,572 Lecturas
29 de Junio, 2011 08:06
Foto: Por panshipanshi en Flickr (CC)

Romina BajbujPeriodista  

La ley de discapacidad  Nº 20.422, en su artículo 5 estipula que “persona con discapacidad es aquella que teniendo una o más deficiencias físicas, mentales, sea por causa psíquica o intelectual, o sensoriales, de carácter temporal o permanente, al interactuar con diversas barreras presentes en el entorno, ve impedida o restringida su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás”.

Está claro que mi discapacidad física me hace formar parte de este grupo de personas definido por la ley, no reniego de aquello y lo asumo como parte de mi realidad vital. 

No obstante me preocupa lo que parece aceptarse como condición inherente a la discapacidad: la restricción para la participación plena y efectiva en la sociedad. Esta afirmación puede hacer tambalear el cumplimiento de la ley, simplemente porque a mi juicio se basa en un equívoco. La discapacidad física genera dificultades que debemos sortear a diario, pero eso no implica necesariamente que no se pueda cumplir activamente con los diferentes roles que una persona desempeña en la sociedad: estudiantil, político, social, cultural, económico etc. Entonces fijar la restricción a priori como una verdad consuetudinaria, genera distorsiones que son el germen de la problemática que paso a enunciar.

Se sabe que el motor y el sustento de las sociedades, está en el trabajo que cada persona desde su disciplina puede aportar a la sociedad en su conjunto, asumiendo además que según lo establece la Constitución; todos los ciudadanos estamos en igualdad de condiciones ante la ley sin distinción alguna.

En mi caso he completado la educación básica, media y universitaria. Obtuve el título de periodista en el año 2008 en un proceso sin concesiones especiales, hasta aquí sí en igualdad de condiciones respecto a mis compañeros de carrera.

No obstante, al momento de ingresar al campo laboral, esta verdad consuetudinaria de la que habla la ley, comienza a hacerse carne. Se asumen las restricciones de una condición física como una incapacidad para la realización de un oficio u profesión, no importando siquiera que se cuente con elementos que acreditan lo contrario. Esta asunción se hace, no obstante, de forma solapada porque hacerlo abiertamente sería políticamente incorrecto. Mi afirmación está lejos de ser caprichosa ya que de ser así ¿cómo se explica que sólo el 29,2% de la población con discapacidad en edad productiva realiza algún trabajo remunerado? 1  Asumo que del total de población, hay un porcentaje que en razón de una discapacidad severa, se ve imposibilitada de realizar un trabajo remunerado, pero aún así la cifra es abrumadoramente elevada, más aún si se considera que es una cifra que data de seis años atrás.

Más allá de la estadística, puedo ratificar desde la experiencia, que hay un número importante de personas con discapacidad que pese a estar capacitados física y técnicamente para desempeñar una profesión u oficio, no encuentran cabida en el mundo laboral.

Así las cosas, no puedo más que reconocer que pese a ese equívoco semántico que identifiqué  en el articulo 5º  de la Ley de Discapacidad, se trata de una dolorosa verdad: no estamos en igualdad de condiciones, respecto a la población no discapacitada.

Ahora bien, una vez establecido lo anterior es necesario volver a la ley. En el artículo 45º se establece que “en los procesos de selección de personal, la Administración del Estado y sus organismos, las municipalidades, el Congreso Nacional, los órganos de la administración de justicia y el Ministerio Público seleccionarán preferentemente, en igualdad de condiciones de mérito, a personas con discapacidad”.                               

Pues bien, como profesional siempre he propendido por convicción, y sentido comunitario a ingresar a trabajar en el sector público; y mi experiencia práctica – esta vez sí meramente subjetiva - luego de casi dos años, me dice que no sólo no se cumple dicho enunciado, sino que se opera en sentido contrario, repito que de manera solapada para evitar ser políticamente incorrecto.

La razón creo, está lejos del lamento o la victimización, y es incluso sencilla: creo fervientemente en el poder de la palabra a nivel concreto y metafórico. De la misma manera, también sé que a nivel jurídico las palabras tienen que ser extremadamente precisas para asegurar su cumplimiento y hacer un seguimiento del mismo, ¿Cómo entonces, se puede medir el cumplimiento de lo que se define solo como “preferente”? Este adverbio de modo expresa sólo una tendencia, al carecer de una medida es imposible verificar de su impacto real, para acabar siendo una buena intención.

Hay una solución para este problema, pero la ley no la contempla: fijar una cuota de contratación en el sector público (y ojala también en el sector privado) para personas con discapacidad. Sé que el sistema de cuoteo, a veces genera distorsiones indeseadas, pero en este caso, donde la propia ley asume las “restricciones para la participación plena en la sociedad; ¿por qué no generar medidas concretas que contrarresten dichas restricciones, más allá de la buena intención?

Sé lo mucho que se ha avanzado en términos de pensiones, accesibilidad y rehabilitación para las personas con discapacidad y lo valoro enormemente, no obstante, el tema laboral ha estado invisibilizado o puesto en un segundo plano, pese a que es precisamente éste el que, al igual para  el resto de la sociedad, permitirá desarrollar plenamente nuestras capacidades y pensar en una vida independiente auto sustentada. Por otra parte, no creo estar planteando nada descabellado: igualdad de acceso y oportunidades para una sociedad más justa.

Es necesario agregar que más allá del diagnóstico de la situación, estoy articulando junto a más personas con discapacidad, una agrupación pro derechos de los discapacitados aún en ciernes.

La única manera de generar grandes cambios y mejoras sustanciales es comenzar por pequeñas transformaciones posibles. 

1
Según “ Primer Estudio Nacional de la Discapacidad en Chile” Fonadis – INE, 2004

  

Versión para impresiónEnviar a un amigo

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de los ciudadanos que los emiten (con nombre, sin pseudónimos). Cualquier opinión que contenga insultos, injurias y/o calumnias no pasará el filtro de moderación.

4 Comentarios

Comentarios en Facebook

Imagen de belen grosso

Romi muy buena nota , tus

Romi muy buena nota , tus palabras y tu informe me produce mucha bronca y a su vez impotencia . En Argentina las condiciones no distan de ser iguales o peores que las chilenas .

 ABRAZO .

 

Imagen de carmen derpich

querida romina, con dolor en

querida romina, con dolor en mi alma, y aveces verguenza de ser chilena,te digo ,que no solo los discapacitados en esta sociedad ,son discriminados,tambien los gordos,los flacos,los narigones,etc,todo aquel que no tenga pitutos y no tenga un esteriotipo, que venda. asi que el problema es mucho mas profundo de lo que piensas, esto radica en la educacion que tenemos en chile,tanto formal como informal, que es tremendamente competitiva, cuando se tiene una educacion ,asi, la pers ona se vuelve individualista,el ego se dispara, y la conciencia social, se pierde. se pierden los valores. por esta  razon, el chileno,esta enfermo, enfermo del alma. necesitamos con urgencia un remedio,estamos eN la uci de la vida, y este remedio es: UNA NUEVA EDUCACION,TANTO FORMAL COMO INFORMAL. DEBEMOS APRENDER A SER HUMANOS, HUMANOS CONCIENTES, COMPROMETIDOS Y CON CONCIENCIA SOCIAL.( GENIOS), NO INTELECTUALES, QUE SABEMOS DE TODO Y BUENOS PARA NADA. IGNORANTES DE  LO BASICO,QUE ES VIVIR, SER HUMANO.

mientras esto no cambie,seguiremos  teniendo , injusticias y discriminaciones,;porque pueden existir las leyes,pero quienes las aplican?

 humanos inconcientes, anesteciados por el materialismo. MATERIALISMO,NO SOLO ES EL DINERO, MATERIALISMO,ES NO RESPETO AL LIBRE ALBEDRIO, QUE TRASGREDE L A LEY PRINCIPAL DEL UNIVERSO,

EL LIBRE ALBEDRIO= AMOR INCONDICIONAL.

Romina,por el amor y respeto,que siento hacia el ser humano y la naturaleza,hago votos,para que sean escuchados,y pido al padre,que ilumine las mentes de quienes,aplican las leyes..

mi apoyo incondicional,a todo ser que sea discrimninado y marginado.

    amor luz y paz.

carmen  jadeida   yeshechodon

espiritualista ( chamana urbana)

Imagen de Pilar b

Romina, creo que el cuoteo

Romina, creo que el cuoteo tal vez sí sea la única solución posible, todo mi apoyo y a meter ruido no maS! en algún momento tienen que escuchar!

Imagen de Andrea Mendieta

Muy buena columna. La pluma

Muy buena columna. La pluma de Romina es tanto o mas "capaz" que la de tantos. Creo en un país que no sólo profesa la igualdad de condiciones en el papel, en un país en el  que no tengamos que llegar al punto de que a través de reportajes u otros medios de redes sociales, o simplemente que a través de testimonios como el de Romina, se muestre  y denuncie  esta discriminación solapada. 

Claramente las políticas de rehabilitación, pensiones y accesibilidad no son eficientes sino se aplica una política mancomunada y mucho mas integral, en donde se ataquen todos los puntos como lo es el de la educación, mobiliario ciudadano, vivienda, salud etcétera. Espero que nuestras autoridades y la ciudadanía completa (me incluyo en ella) no caigamos en una discapacidad aún peor, que es la mental. Esta me parece aún mas severa  y sólo contribuiremos a esconder la basura debajo de la alfombra, algo así como que "ésto le sucede a alguien más, ajeno a nosotros, por lo tanto no merece nuestra atención". Si seguimos así, nos convertiremos en "lisiados del alma".

Por último, no quiero decir con lo anterior que apliquemos medidas paliativas, como premio de consuelo, sino que exista una real preocupación por realizar leyes, que protejan y fomenten la contratación de éste sector, lo cual les permitirá desarrollarse en igualdad de condiciones y de capacidades. 

Agregar Comentario

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.

Aqui podría estar su imagen. para registrarse, haga clic aquí.

CAPTCHA
Queremos saber si eres una persona y no un robot, por eso responde este siguiente formulario.