Lecheros, el ascensor literario (y olvidado) de Valparaíso

El ascensor Lecheros sufre una doble injusticia. No fue incluido en el proceso de compra de 10 ascensores particulares gestionado en la Intendencia Regional y tampoco cabe venderlo en su condición de Monumento Histórico. Por Eduardo Reyes F. 

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05 de Marzo, 2012 02:03

Por Eduardo Reyes F. 

Pablo Neruda  fue pasajero anónimo del ascensor Lecheros durante una secreta estadía en Valparaíso, a mediados de 1948. El poeta era bien conocido como Premio Nacional de Literatura, pero en aquel año la Corte Suprema le había quitado el fuero parlamentario y estaba siendo perseguido por ofensas al Presidente de la República, Gabriel González.

La casa donde alojó Neruda, calle Cervantes Nº 14, sector Barón, exhibe una placa que incluye el mensaje de su huésped anterior: “Amo a Valparaíso, novia del océano…” Al costado de la vivienda subsiste, fuera de servicio, la estación superior del ascensor detenido por un incendio de su planta baja en junio 2007. .

Justo Maturana, constructor civil, es dueño principal de este elevador desde 1985, cuando adquirió los derechos a los herederos de Ricardo Onfray, fundador del Lecheros en 1908, accionado mediante balanzas de agua que después se cambiaron a calderas de carbón.

“En mi gestión, ya tenía el motor eléctrico Siemens, alemán, que sigue funcionando en mantención técnica”, explica el empresario. La maquinaria, los rieles y los cables de 98 metros del trayecto se encuentran parcialmente utilizables; sin embargo; la reactivación parece tan lejana como en otros funiculares porteños.

Además, según don Justo Maturana, el Lecheros sufre una doble injusticia. No fue incluido en el proceso de compra de 10 ascensores particulares gestionado en la Intendencia Regional y tampoco cabe venderlo en su condición de Monumento Histórico. “Las reiteradas solicitudes en ambos aspectos que he enviado a las autoridades han sido infructuosas”, sostiene su testimonio.  

¿Nuevas expectativas? 

Una luz se encendió el 26 de febrero en el ascensor paralizado con motivo de la visita que realizaron el Secretario ejecutivo del Consejo de Monumentos Nacionales, Emilio de la Cerda, y la coordinadora en Valparaíso, María José Larrondo.

La entrevista con el empresario permitió establecer, al menos, que una ayuda prioritaria implicaría afirmar el carro superior, previniendo una caída accidental hacia la calle Eusebio Lillo, donde hay bastante circulación pública…

Ojalá que el recuerdo de famosos escritores – Cervantes, Neruda y Lillo- favorezca el rescate del ascensor, cuya utilidad acreditó un estudio de Rentabilidad Social y la tasación de $ 142 millones que calculó hace dos años Atilio Caorsi, representante del Consejo de Monumentos. Entre los servicios al vecindario, existía el pase escolar y el apoyo al Centro Cultural Cerro Lecheros.

En defensa del patrimonio de Valparaíso, el trámite de compra de los ascensores históricos, ofrecido por el gobierno del Presidente Piñera, se encuentra en revisión del Ministerio de Bienes Nacionales. La ministra anunció que el informe estaría disponible en abril.  No para mayo….

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