¿Por qué Barón posee el más rico patrimonio histórico-ferroviario del país?
La cantidad de monumentos históricos porteños vinculados a la infraestructura ferroviaria da fe de ello: los muros de defensa costera de avenida España, la maestranza, la Tornamesa, el reloj Barón...
En el subsuelo, de Valparaíso, se encuentran enterrados la base y elementos de la antigua estación, junto con bodegas, puentes, rieles y tantos otros elementos que hasta hoy no sido totalmente inventariados. A pesar que estos monumentos ocultos no han tenido una expresa declaratoria, por tratarse de sitios arqueológicos, ellos están automáticamente protegidos por la Ley de Monumentos Nacionales.
El protagonismo del sector Barón tiene una explicación. Valparaíso fue el epicentro de la primera industrialización del país producida a mediados del siglo XIX. Mientras Santiago era a la época la capital del Chile agrícola, Valparaíso lo era del Chile del capitalismo industrial. Dicha industrialización vino de la mano del ferrocarril impulsado desde Barón y que unía el país desde Valparaíso hasta Talca. El sector Barón fue durante la segunda mitad del siglo XIX el centro logístico del desarrollo ferroviario de Chile, tal como aseveró en el DUC el académico de las Universidades Católica de Valparaíso y Universidad Federico Santa María, Luis Álvarez. Por esta razón, dijo el profesor, la mayor parte de bombardeo español de 1866 se dirigió a El Almendral.
Tampoco es una casualidad que los servicios de correos y telégrafos, gas, telefonía, alumbrado público y otros servicios públicos, nacieran en esta ciudad. Venían detrás del ferrocarril. Los ascensores, funiculares y tranvías nacieron gracias a la tecnología y a la conectividad del trasporte de personas que le brindó el ferrocarril. En Barón se constituyó la red de transporte urbana intermodal más compleja y bien pensada de la historia de Chile.
La remodelación de El Almendral realizada alrededor de 1906, que consistió en una importante nivelación del suelo produjo un giro en el paisaje. El alzamiento hacia el borde costero ascendió hasta siete metros y fue el momento del soterramiento del Estero Las Zorras de la Avenida Argentina. Desde entonces parte importante del patrimonio industrial de Valparaíso descansa bajo tierra.
