Reflexiones de Patricio Winckler, académico de la UV experto en tsunamis

Docente de la Universidad de Valparaíso expone respecto a tsunamis. Buena cuota de info fidedigna.

Imagen de Equipo El Martutino
667 Lecturas
12 de Marzo, 2011 02:03

“El tsunami ocurrido hace menos de 24 horas en la costa Pacífica de Japón ha puesto a prueba los sistemas de alerta, prevención y de defensa (costera) posiblemente más avanzados del mundo. La tercera economía mundial ha sido sistemáticamente impactada por tsunamis dada su ubicación frente a una zona de subducción y, por ende, los esfuerzos del gobierno y de los investigadores ha sido una constante en su historia reciente. Por un lado, las costas han sido reforzadas con robustos sistemas de defensa a costos quizás inalcanzables para países como el nuestro y por otro, los sistemas de alerta y prevención son testeados mediante ejercicios comunitarios y una política de educación permanente en los diferentes niveles de escolaridad. Con todo, podemos asegurar que Japón ha puesto todos los esfuerzos por mitigar los efectos de este fenómeno y que el ciudadano de a pie está informado sobre su naturaleza y sobre las acciones a seguir en la emergencia.

 ”Sin embargo, un tsunami de estas características excede largamente la escala humana, y como consecuencia, la pérdida de vidas e infraestructura es casi inevitable en la zona primaria de impacto del tsunami. Este caso no fue distinto, pues una reposada tarde en la localidad de Sendai fue interrumpida por ondas de hasta 10 metros de altura que cobraron la vida de 300 personas tan sólo en esa localidad, según las estimaciones preliminares de la policía local. Este número se incrementará probablemente en las próximas horas a medida que los rescatistas emprendan su labor. Como suele suceder en estos casos, será difícil cuantificar la magnitud de la catástrofe en el corto plazo pero por cierto será menor que la ocurrida en regiones que no estaban preparadas ante el ataque de tsunamis, como los países ribereños del océano Índico que perdieron 300 mil vidas aquel fatídico 26 de diciembre de 2004.

 Aun cuando en general las edificaciones presentaron un comportamiento adecuado como consecuencia de estrictos códigos de diseño sísmico, hay excepciones que llaman poderosamente la atención: las primeras informaciones hablan del colapso de una presa en la prefectura de Fukushima —como consecuencia del sismo— que arrasó con un complejo de viviendas ubicadas aguas abajo de la misma. Asimismo, el funcionamiento de la central nuclear de Fukushima se vio interrumpido por el colapso de su sistema de refrigeración ante el ataque del tsunami, dejando sin luz a localidades cercanas a Tokio en esta primera noche. Incluso se emitieron alertas preventivas sobre riesgos de radiación y se activaron los planes de evacuación. Daños indirectos también pudieron observarse en la refinería de Iichihara, cerca de Tokio, como consecuencia vertidos industriales e incendios de difícil control, dada la falla generalizada de los sistemas de contención.

 Los paralelismos con el evento del 27 de febrero son inevitables pues las características del terremoto, esencialmente magnitud y profundidad, son similares. A más de un año del evento hemos visto cambios significativos en lo relativo a los sistemas de alerta y en lo que atañe a educación: la Onemi aparece remozada, se ha adquirido nuevo equipamiento para el sistema de alerta de maremotos y así, una serie de medidas se han implementado en diferentes niveles. Incluso una nueva norma de diseño anti tsunami se cuaja en las altas esferas de la ingeniería nacional, de cuyo nacimiento sabremos probablemente en los próximos meses. No obstante, estamos en deuda en lo referido a como pensamos los asentamientos industriales en las costas, y sobre todo en zonas de alta densidad poblacional como la bahía de Quintero, San Vicente, Coronel o Talcahuano, que dicho sea de paso todavía resiente las consecuencias de 27 de febrero.

 Aun cuando muchas de estas instalaciones industriales han incorporado criterios de diseño anti tsunami, son cuantiosos los casos en que ello no ocurre, ya sea por omisión, desconocimiento o por razones económicas. Y un colapso generalizado ante el ataque de un tsunami puede exceder largamente el margen de las instalaciones y afectar el bien público. Estas instalaciones se encuentran por una necesidad obvia en el borde costero (las centrales termoeléctricas, por ejemplo, necesitan cuantiosas cantidades de agua para refrigeración) y probablemente se sigan emplazando en él en lo sucesivo. Por ende, es hora de pasar de la primera y necesaria etapa de redefinición de los sistemas de alerta y educación, a una segunda donde se revisen los criterios de emplazamiento, planificación del uso de suelo y diseño de este tipo de estructuras. Necesitamos que nuestros ingenieros, arquitectos, constructores y planificadores pongan sus conocimientos a disposición, que los municipios costeros pongan prioridad en revisar sus planes reguladores, que los empresarios inviertan en proyectos seguros y bien pensados, y necesitamos a un Estado que obre como coordinador de todos estos esfuerzos, con el objeto de evitar futuras catástrofes”.

 FOTO: Por Surf30_20 en Flickr

Etiquetas

Versión para impresiónEnviar a un amigo

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de los ciudadanos que los emiten (con nombre, sin pseudónimos). Cualquier opinión que contenga insultos, injurias y/o calumnias no pasará el filtro de moderación.

Un Comentario

Comentarios en Facebook

Imagen de Eduardo Reyes Frias

Celebro la claridad del

Celebro la claridad del diagnóstico cientifico de Patricio Winckler sobre el avance logrado en prevención tècnica y educación pública en la reciente alarma de tsunami, con 34 horas de vigilia costera... Falta todavía mejorar la red sismológica a lo largo y ancho del país. Tal vez el mayor desafío sea que las municipalidades y las empresas constructoras revisen con criterio preventivo y menos afàn de lucro los planes reguladores y las inversiones orientadas a sectores inundables "con vista al mar". La evacuación de pasajeros del Sheraton Miramar resultó posiblemente "molesta", pero es signifcativa.

Agregar Comentario

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.

Aqui podría estar su imagen. para registrarse, haga clic aquí.

CAPTCHA
Queremos saber si eres una persona y no un robot, por eso responde este siguiente ejecicio matemático
4 + 0 =
Resuelva este simple problema matemático y escriba la solución; por ejemplo: Para 1+3, escriba 4.