Televisión educativa… ¿dónde la viste?
La televisión lejos de tener dentro de sus programas emisiones de alto contenido cultural, discúlpeme mi estimado lector o lectora por lo que voy a decir, pero ¿qué entrega la TV al público en general? me atrevería a decir que un 50 % ¡es pura basura!
Después de haber permanecido 46 años de mi vida, en el desempeño docente, procurando entregar a mis educandos, valores, conocimientos, facilitando el aprendizaje y procurando desarrollar algunas competencias en tantas generaciones de alumnos, colaborando con mis colegas y el sistema educativo en la formación de profesionales y hombre de bien, útiles para la sociedad; ahora, estando jubilado tengo tiempo para hacer aquello que me agrada: jardinear, hacer algunos trabajos menores, leer y escribir, salir de compras y chochear con mi nieto, entre otras actividades. No obstante, me carga ver televisión, no me agrada, al menos muchos programas insípidos.
No sé si alguno de mis lectores estará de acuerdo conmigo, pero pienso al igual que Douglas Tompkins, un millonario que empezó a comprar amplios terrenos en la Patagonia chilena hace 15 años, a quien le escuché decir cierta vez que él no veía televisión por la misma razón, solo le interesaba estar informado de las noticias.
En efecto, la televisión lejos de tener dentro de sus programas emisiones de alto contenido cultural, discúlpeme mi estimado lector o lectora por lo que voy a decir, pero ¿qué entrega la TV al público en general? me atrevería a decir que un 50 % ¡es pura basura!
Eventos que se mueven entre un programa que enfatiza el escándalo personal de parejas que se pelean haciendo públicos sus problemas a manera de entretención para la concurrencia y televidentes y una juez que toma parte, dirige y da veredictos, dentro de un diálogo y ambiente de alegatos inútiles y agresivos.
Por otra parte, existen programas diversos todas las mañanas dedicada al comentario, al chisme referido a la farándula de la vida de artistas, actores y modelos.
Y por las tardes estamos invadidos de teleseries y comedias no exentas de intriga, celos, violencias, agresividad y sexualidad irresponsable… ¿es que estos programas serán los más vistos? ¿Será lo que gusta a la gente capaz de perder el tiempo viéndolas? …¡seguramente sí!....lo anormal, lo trágico, el escándalo ¡venden! …la noticia sobre algo insignificante ¡vende!… así por ejemplo ¿a quién le interesa que un profesor en su escuelita haya hecho una excelente charla a sus padres y apoderados sobre el rol de los padres? ¡Obviamente que a nadie! …pero ni Dios lo quiera la noticia relate: mientras un profesor hacia una charla para padres, se derrumbó el techo y dio muerte a 20 apoderados de manera instantánea”… ¡eso si que interesaría! ¡eso es noticia! lo trágico vende, el escándalo vende, la violencia y la agresividad vende, el sensacionalismo vende, lo insólito vende, lo extravagante vende, el bullying en las escuela vende.
Con ello, obviamente se descuida lo básico de la comunicación, personal y social, en forma directa y a distancia, y en la formación cultural y valórica de la ciudadanía, se pierde de vista el “deber ser”.
Por lo menos los fines de semana, específicamente los domingo, se exhiben programas que atenúan un tanto esta fuerte y nefasta tendencia, con programas como “Recomiendo Chile”, “la tierra en que vivimos”, “Tolerancia cero” y otros que enseñan y muestran nuestro país y el mundo, en su flora y fauna, y en el último, expertos comentaristas polemizan y nos informan de lo que sucede en el mundo de la noticia desde su particular puntos de vista.
Hablando de la farándula, realmente es una vergüenza que se dé tanta cobertura, amplia tribuna al escándalo, a la intriga, a la riña, a las escenas de celos y conflictos entre bellas mujeres y jóvenes opuestos, entre ellos famosos del fútbol, fotografías íntimas, en cuyos programas los animadores y animadora exacerban los celos y dan riendas sueltas al chisme y a la batahola, explotan la noticias en que la sexualidad casi siempre está presente expresado en mala forma y dando un pésimos ejemplo a la juventud.
Ahora bien, los noticieros en TV generalmente ocupan 15 a 20 minutos, el espacio restante 30 a 45 minutos se completa con noticias de futbol, lo que no es malo pero no es lo único importante.
Muy pocas veces he visto entrevistas a personajes que se destaquen en las ciencias, en las letras, en las artes, excepto uno que otro programa destinado a mostrar las maravillas de la cirugía plástica y a la política contingente
Por ello me atrevo a afirmar que, Comunicación Educativa, Televisión educativa, Televisión pública, Televisión privada, Televisión a distancia, Educación como constructo social, enculturización, Televisión para el aprendizaje, son palabras bonitas y buenos deseo pero que en la práctica está muy lejos de hacerse una efectiva realidad.
Finalmente, deseo enfatizar en que esta nota no es una crítica destructiva, todo lo contrario, pretende hacer un llamado a los lectores a no dejarse llevar por esos programas que en nada aportan a su crecimiento personal y social y que solo hace daño a la mentalidad de los espectadores y, en especial, a los componentes de la familia y específicamente a la vida de los hijos.
Por todo esto…. ¡yo casi no veo televisión! …. ¿y usted amigo lector, que opina al respecto?




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