Educación 2020: "Nos preocupa el efecto segregador que tiene el copago en la educación chilena"

01 Septiembre 2012

La Organización Educación 2020 lleva tiempo planteando propuestas sobre el sistema educacional en Chile, a raíz de las movilizaciones estudiantiles que ya llevan más de un año generando demandas al Gobierno. Conversamos con Adriana Delpiano, directora ejecutiva de Educación 2020.

Julia Alsina >
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Desde hace ya más de un año los estudiantes demandan un cambio en el sistema de educación en Chile. Pero, ¿Cómo ha avanzado este movimiento?¿Cuáles de sus demandas han sido tema de preocupación del Gobierno?¿En cuáles se ha avanzado más y en cuáles falta más trabajo para conseguir el ya reconocido lema de una Educación gratuita y de calidad que se ha instaldo en el subconsciente de todos los chilenos estén de acuerdo o no? Para resolver todas estas dudas conversamos con Adriana Delpiano, directora ejecutiva del Movimiento Ciudadano Educación 2020, quienes han tenido un papel muy activo en plantear el problema de la educación en Chile desde un punto de vista independiente. 

Según ustedes, ¿cuál es la demanda de los estudiantes más importante que todavía no ha sido respondida?

Hay una que nos preocupa que es el fin al lucro. Esta semana se ha enfrentado este tema en la Comisión de Educación del Senado con el proyecto que señala que toda la plata que va por subvención escolar debe ser invertida en la calidad de la educación de los niños y niñas y no para el sostenedor o para el propietario del colegio para su lucro.

En el mediano plazo otras medidas interesantes serían que aumentaran las subvenciones para ir disminuyendo el copago. Así, se podría terminar el lucro en la educación básica y media.

Respecto a eso, La Comisión de Educación aprobó el proyecto que pone fin al lucro con fondos públicos en los colegios. Harald Beyer, Ministro de Educación aseguró que era un mal proyecto. ¿Qué opinan ustedes?

Nos parece un tema muy importante y hemos escuchado al Ministro de Educación decir que esta en desacuerdo y que buscaría alguna manera rechazarlo en algunas de las instancias. Este es un proyecto que surgió de los propios senadores. Fue una idea transversal desde el punto de vista político en la Comisión de Educación del Senado. Además, ese es uno de los temas que han levantado con mucha fuerza los estudiantes tanto para la educación regular, como también en la educación superior.

Ustedes aseguran que la Reforma Tributaria puede incrementar la segregación escolar. ¿Por qué?

Este capítulo con el que nosotros no estamos de acuerdo de la Reforma marca a fuego el tema de la diferenciación. Si yo puedo disminuir impuestos porque tengo mi hijo en un particular subvencionado, lo que va a pasar, en primer lugar es que van a subir el copago. Este tema es de fondo para la sociedad chilena y además está cruzado por miradas ideológicas muy distintas. La idea es que no se segregue a los niños de familia con más bajos ingresos, de los de medianos ingresos, o de los más ricos. Lo que queremos es que exista un gran sistema educativo de calidad en el cual convivan niños hijos de profesionales, con niños hijos de un comerciante de la esquina, o de una asesora del hogar. Para que de esta manera los chilenos se conozcan, para que aprovechemos los capitales culturales que tienen las distintas familias.

¿Cuál es la importancia de terminar, según ustedes, con el financiamiento compartido en los colegios o copago?

Lo que más nos ha preocupado es el efecto profundamente segregador que tiene en la educación chilena el copago y el que se esté lucrando con la educación particular subvencionada.

Si un niño se educa con recursos que son la subvención que reciben todos, más 50.000 pesos, ¿A dónde van a dar estos 50 mil pesos? O al bolsillo del sostenedor, y es parte del negocio, o para que tengan mejor educación. Estamos generando de partida una educación diferenciadora. Nos parece que lo que es un derecho en nuestro país como la educación básica y media debe ser gratuita con crecientes recursos, con mejores profesores, mejor pagados. No esto de si tu tienes pagas y tu niño teóricamente tendrá mejor educación.

El Gobierno se justifica diciendo que ya tienen distintos proyectos de ley en el Congreso, los estudiantes siguen con sus demandas... ¿En qué creen ustedes en que se ha avanzado?

El proyecto que finalmente rebaja las tasas de interés a los alumnos de educación superior del 6% al 2% nos parece un elemento positivo. Que nadie pueda pagar por eso más del 10% de sus ingresos, la condenación de deuda con aval del Estado, etc. Nos parece que eso ayuda a resolver el problema inmediato de familias muy endeudadas.

Estamos a la espera de lo que ocurra con la comisión Mixta que debe ver este lunes la Reforma Tributaria. Dentro de todo ese proyecto de ley hemos puesto mucho énfasis en ojala rechazar en primer término la rebaja por educación para las familias que están entre 500.000 pesos y 1.500.000 porque creemos que eso sólo es una forma directa para favorecer la educación particular subvencionada en detrimento de la educación pública.

Una segunda alternativa a este proyecto sería que si se va ha hacer una rebaja a las familias que pagan impuestos, se haga en el conjunto de las familias y no sólo en aquellas que pagan por la educación de sus hijos. Si se va a favorecer, que sea a todas las familias de ese tramo y no sólo para las que tienen a sus hijos estudiando con copago.

Hace algunos días la CONES presentó sus propuestas al Ministro de Educación. ?¿Qué es lo más importante que se refleja en estas demandas?

Me parece que ha habido en el último tiempo un avance interesante por parte de los estudiantes de pasar del levantamiento de la demanda a levantar propuestas. La CONES levanto un documento muy interesante.

Hay demandas de los estudiantes que no requieren cambiar todo el sistema, lo que están reclamando es mayor participación. Que se faciliten todas las posibilidades para que se permitan los centros de alumnos, las federaciones de estudiantes. Además tengan participación, no mayoritaria porque aquí cada uno tiene su rol, pero que efectivamente tengan un espacio donde hacer oír su voz. Sobre todo, en el ámbito de la educación superior donde son adultos, mayores de edad. ¿Cómo puede ser que no puedan participar en dar su opinión respecto de lo que es el destino de su propia situación y del país? Hay aspectos que son más difícil de conseguir o de más largo plazo

La falta de diálogo es uno de los impedimentos más importantes para llegar a consenso. Actualmente el diálogo entre estudiantes y gobierno está estancado. ¿De qué manera creen ustedes se podría retomar ese diálogo?

Claramente lo óptimo sería que existiera una instancia de diálogo permanente y no suceda lo que ha sucedido hasta ahora que, con mandar los proyectos en el Parlamento, se supone que el diálogo sólo se hace en el Parlamento. Los estudiantes han ido, han sido recibidos, han dialogado con bancadas parlamentarias, etc. Pero en el aspecto fundamental de qué tipo de ley se levanta, cuáles son las demandas de los jóvenes, cómo se pueden ordenar en el tiempo etc., en este caso, la manilla la tiene el Ministerio de Educación. Es muy importante que haya una propuesta escrita bastante sustantiva se discuta en base a esas propuestas.

Lo peor que podría ocurrir es que se continuara con tomas de establecimiento porque detrás de las tomas no sólo están los alumnos directamente involucrados, sino que también está la pérdida de matriculas que se refleja al año siguiente en la educación pública. Entre el año pasado y este año cayó un 5% la matrícula en el sector público.