¿Seremos testigos de un nuevo amanecer en la política nacional y local?

¿Seremos testigos de un nuevo amanecer en la política nacional y local?

10 Junio 2020
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Astrid Oyarzún Ch.

Movimiento Valparaíso Ciudadano

Uno de los grandes méritos del estallido social es que logró hacer que el pudor le gane a la desvergüenza; diputados, más que senadores, no pudieron evadir el mandato popular: terminar con la eterna reelección. Esta nueva ley es una campanada que demanda la necesidad de una otra y necesaria nueva Constitución para Chile.

Como MVC, nos interesan los cambios que alterarán la política regional y local, teniendo en cuenta que, nominativamente el mapa actual de los 345 Alcaldes y 2.240 concejales en el país cambiará o debería cambiar notablemente después de un proyecto que durmió 14 años. Sin duda que el proyecto abre una ventana de cambio en la política si logra imponerse a las posibles trampas y los nuevos subterfugios, como ya se aprecia en la prensa local, por parte de algunas colectividades políticas.

Pero quedémonos con la idea positiva de un nuevo amanecer para la política, que a través de esta ley renueva a sus incumbentes eternos, y por tanto las ideas y las propuestas. Sin embargo, a reglón seguido, hay que señalar que las leyes ayudan, pero ellas no harán lo que nosotros como ciudadanas y ciudadanos involucrados en ella, debemos hacer para que ello realmente ocurra.

Así es que el júbilo vendrá sólo si en la práctica observamos que las colectividades políticas, esas que se ponen de acuerdo desde arriba, se abstienen de nutrir este espacio local (también los regionales y nacionales) con personas elegidas en base a criterios de confianza política  interna. Una dimensión tan, tan  amateur para estos tiempos.

Porque qué duda cabe, las próximas elecciones municipales requerirá de personas, hombres y mujeres, capaces de enfrentar con sabiduría y sapiencia problemas de alta complejidad después de la crisis social, política y sanitaria de la que deberemos despertar, ojalá pronto. Nuestras comunas, nuestras ciudades, requerirán más democratización y participación; requerirán hoy más que nunca de muchos y nuevos activos, actores y activistas;  de ideas y nuevos motivos; de una nueva cultura política, inspiradora de toda la diversidad de interpelaciones que la sociedad ya le ha hecho a la política actual, desde el 18-O hasta hoy.

De ahí, a lo menos la necesidad de evaluar el ejercicio de gobernanza local de los alcaldes y alcaldesas, y de los concejales y concejalas, y que no sea la ley, el único filtro para esa renovación, sino también la inclusión igualitaria  de los independientes, de las organizaciones sociales, de las plataformas de  lucha social y de toda porteña y porteño de corazón que quiera concurrir a tan serias responsabilidades, cambiando las estructuras, las instituciones y la administración local por la vía democrática y a favor del desarrollo de nuestras ciudades.

Sostener como testigos ese clamor popular de cambios, que incluye una nueva Constitución para Chile, es un deber ético y moral que puede guiar un nuevo amanecer para la política local, regional y nacional. El MVC, es justamente uno de los movimientos ciudadanos más interesados en tomar esta  oportunidad de renovación de la política  (partiendo por los políticos) —génesis y motivación de nuestro movimiento—llenándola de ética, de competencia, de eficiencia, de compromiso por el bien común, sobretodo para Valparaíso.

Foto: Huawei / Agencia Uno