[VIDEO] El Concejo con Cé, capítulo 61: el resumen semanal del Concejo Municipal de Valparaíso

23 Noviembre 2021
El alcalde al fin apareció en el concejo (aunque por un breve rato) y junto al concejal Valenzuela y la barra brava de concejales tenían preparada una agresiva sorpresa en contra del Liceo Marítimo.
Boris Kúleba >
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La sesión de este jueves al fin contó con la presencia del alcalde (al menos al inicio) y comenzó con un minuto de silencio por el fallecimiento de Luis Dimas a solicitud del concejal Thelmo Aguilar y el único y breve punto de la cuenta presidente del alcalde fue su justificación por su ausencia de la semana pasada, que según él fue por haber sido convocado a la Convención Constitucional, aunque exactamente 10 segundos después dijo que en verdad se había inscrito para asistir junto a la alcaldesa de San Antonio y dio a entender que al parecer cree que su presencia y sus selfies son necesarias para el funcionamiento de la Convención.

En las cuentas comisión hubo seis comisiones exponiendo. En la de Régimen Interno de la concejala Zuliana Araya, como siempre, fue la concejala Alicia Zúñiga quien debió leerle el acta y entre varios convenios y adquisiciones, se aprobó un Contrato para ejecutar una obra del proyecto Quiero Mi Barrio de La Campana en el que, miren qué coincidencia, trabajó este año como funcionaria municipal una de las damnificadas que beneficiaron con los terrenos del Liceo Marítimo… pero no nos adelantemos.

En el turno de la comisión de Finanzas a cargo de Camila Nieto se expusieron los avances de la propuesta de presupuesto 2022, en el que se destacó que se consideran 200 millones de pesos para comprar terrenos para ejecutar una “política de vivienda” municipal y se proyecta un gasto de 6 mil millones de pesos en deudas. Y el próximo año vuelven los fondos concursables.

En la comisión de Cultura a cargo del concejal Thelmo Aguilar se expuso sobre las visitas que fueron a tomar té a la comisión y se aprobó el préstamo de un cuadro del Museo Baburizza al Museo Nacional de Bellas Artes por dos meses. El concejal solicitó que se limpien los graffitis de las calles porque ya no quedan… lugares disponibles… ¿para rayar? Y propuso crear una brigada fiscalizadora de rayados, lo que me parece una excelente idea aunque ya existe una “brigada fiscalizadora”, que se llama “Inspectoría Urbana”, y justamente debe fiscalizar el cumplimiento del artículo 13, letra J, de la Ordenanza de Aseo.

Pero la polémica de la sesión se dio en la cuenta de la comisión de Desarrollo Urbano, cuando tras la lectura del acta, el concejal Vladimir Valenzuela, sorpresivamente, pidió votar la aprobación de la modificación del acuerdo que entregaría los terrenos comprados por la Municipalidad para ampliar el Liceo Marítimo a dos familias, una de ellas compuesta por una pareja cercana al alcalde. El despótico alcalde ignoró el cumplimiento de las formalidades de una votación solicitada por el concejal Daniel Morales. (3 segs)

Recordemos: en agosto de este año el concejo aprobó la entrega de un terreno en Avenida Gran Bretaña para dos familias damnificadas por el incendio de puertas Negras, pero tras la denuncia de un intrépido ciudadano se detectó que la administración les ocultó información a los concejales (lo que parece que no les molestó mucho) y que esos terrenos fueron comprados en el año 2012 por un acuerdo del concejo para ampliar el Liceo Marítimo, lo que derivó en un informe de Control que decía que para poder donar legalmente esos terrenos debían chamullar un informe socioeconómico de los beneficiados que justifique la donación y se debía votar la anulación del acuerdo del 2012.

El lobby realizado por Sharp y el concejal Valenzuela enfrentó por meses a la comunidad escolar y a los concejales colaboracionistas del alcalde, considerando que una de las beneficiadas era exalumna del liceo y a la vez fue contratada este año por esta alcaldía; y provocó que se agitara la discusión, con descalificaciones incluso irrespetuosas por parte de los concejales del alcalde hacia la directora del liceo. La concejala Gigi Llorente calificó como un capricho la defensa por parte la directora; el concejal Thelmo Aguilar dijo que era prepotente y se creía dueña del terreno; y la cada vez más agresiva concejala Carla Sánchez la tildó de tozuda e indolente. La concejala Zuliana Araya, por su parte, no tenía idea de qué estaban votando. Finalmente, la barra brava de concejales aprobó el traspaso, aunque la directora del liceo ya había anunciado que recurriría a tribunales.

Antes de que el concejal Dante Iturrieta expusiera la cuenta de la comisión de Seguridad en la que los vecinos del Eje Ecuador representados por un encantador ciudadano fiscalizador presentaron los problemas de seguridad del lugar, el alcalde otra vez arrancó de la sesión dejando a una confundida Zuliana Araya a cargo de presidirla.

Ante las consultas de tres concejales durante los puntos varios respecto a la huelga anunciada para este lunes por parte de los trabajadores del Cementerio ante la fallida negociación colectiva, la administradora municipal Cecilia Ugalde aclaró que los trabajadores están pidiendo mucha plata como bono por término de conflicto, pero indicó que la próxima semana el Cementerio número 3 funcionará con normalidad y que no habrá huelga porque los trabajadores esperarán seguir con la negociación