¡El Mercado Cardonal de Valparaíso resiste! Algunos datos de interés sobre la naturaleza del barrio

¡El Mercado Cardonal de Valparaíso resiste! Algunos datos de interés sobre la naturaleza del barrio

17 Junio 2020

Así como el turismo vive de la experiencia y los recuerdos, un mercado vive de las relaciones y la co-dependencia de los caseros y sus clientes. Este elemento no lo puede entregar un centro comercial contemporáneo, ni mucho menos las nuevas tecnologías de e-commerce.

Mauricio Cifuentes >
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Por Mauricio Cifuentes 

En el trabajo de magister Diseño de Ciudades Integradas de la Universidad Viña del Mar, el cual estoy terminando de cursar, me ha tocado pasar un proceso de aprendizaje enorme con respecto a la realidad comercial del barrio el Almendral de Valparaíso, específicamente la situación del Mercado El Cardonal.

Este mercado muy característico de la ciudad, posee una historia difícil de creer.

Su construcción en la segunda mitad del siglo XIX, en un área algunas cuadras al sur de donde hoy está emplazado, fue un impulso comercial en la época. En el tiempo, este mercado ha sufrido múltiples golpes del destino, por ejemplo: su reconstrucción luego del gran terremoto del 1906 en el emplazamiento que hoy conocemos, su sobrevivencia al terremoto del 85 y 2010, o el amago de incendio que afectó a 11 locales el 2017 y sin duda lo que hoy está afectando mucho la actividad interior del mercado es el gran avance del comercio ambulante, generando principalmente problemas de competitividad con aquellos locales que pagan sus impuestos y arriendo. Estos son sólo algunos de tantos desafíos que el mercado ha tenido que enfrentar.

Ahora sumemos el estallido social y la pandemia Covid19 en un periodo muy corto de tiempo, ¿qué pasó? Bueno el mercado sigue en pie, golpeado pero sigue…

Es increíble presenciar cómo este espacio es capaz de soportar tanto y seguir en pie, aunque si bien es cierto, un número considerable de locales dedicados al rubro gastronómico del segundo piso han tenido que cerrar debido a la baja de clientes de forma progresiva. Sin embargo, el gran número de puestos dedicados a venta de frutas, verduras y mercadería sigue operando con bastante normalidad. 

Este pulmón comercial como lo describo, posee un capital social increíble que genera permanencia en el tiempo, un sentido de pertenencia y necesidad de una parte importante de Valparaíso, gente que tiene una fidelidad y al mismo tiempo alta necesidad de un mercado como este.

Personas que viajan, suben y bajan escaleras por los cerros más empinados de la ciudad, emprendedoras en su gran mayoría, que bajan a abastecer su negocio de barrio y sin duda muchos comerciantes gastronómicos que encuentran acá el insumo más fresco y barato del plan.

En el estudio que realizamos desde la universidad, levantamos información de desplazamientos donde descubrimos que gran parte de la gente que va a comprar al Cardonal lo hace por tradición familiar, sus padres y abuelos vienen sagradamente a comprar al sector.

Lo mismo pasa con los locatarios, algunos con hasta 30 años ubicados en el mismo lugar, como por ejemplo, el local La Paloma, que lamentablemente no aguantó la situación actual y tuvo que simplemente bajar las cortinas.

Como datos de interés de la naturaleza del barrio:

1.- La edad promedio de los visitantes tiene alrededor de 53 años en los hombres y 41 años en las mujeres.

2.- Las mujeres caminan más lento por el barrio a una velocidad promedio de 4,53KM/H versus los hombres que lo hacen a 5,2KM/H.

3.- El tiempo promedio en pausa, comprando en la mayoría de los casos, para las mujeres fue de 3,52 min mientras que el de los hombres era de 2,31min.

Estos datos quizás suenan frívolos, pero hablan de un comportamiento muy interesante de analizar en el usuario, la mujer al parecer aprecia e invierte mucho más su tiempo en la compra de productos y la vida social que conlleva este barrio, aunque la percepción de inseguridad es permanente, pero está dispuesta a estar más tiempo... nos encantaría profundizar aún más en la forma de vida en los mercados.  

Como se ve, pasan cosas en este sector tan identitario del puerto. En otros levantamientos de información, específicamente por parte de los locatarios del mercado y de la Asociación gremial, Asocomercar, responden que la digitalización es un elemento de importancia y que deben abrirse a estas herramientas en el corto plazo, pero también es muy valioso lo que defienden con respecto a la experiencia de barrio, y en esto creo que debemos detenernos, la transformación digital no debe hipotecar la experiencia de valor, mientras exista ese grado de dependencia locatario-usuario, creo que no debemos formar procesos transformacionales que nieguen lo análogo. 

Así como el turismo vive de la experiencia y los recuerdos, un mercado vive de las relaciones y la co-dependencia de los caseros y sus clientes. Este elemento no lo puede entregar un centro comercial contemporáneo, ni mucho menos las nuevas tecnologías de e-commerce.

¡Larga vida a los mercados de nuestro puerto y a seguir co-construyendo una mejor experiencia en ellos! 

Referencias: 

http://www.elcardonaldigital.cl

@creoelalmendral 

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