La reafirmación de una ciudad puerto y la caducidad del Patrimonio de la Unesco

La reafirmación de una ciudad puerto y la caducidad del Patrimonio de la Unesco

25 Diciembre 2014

El modelo patrimonial bien pudo haber sido el soporte y la base de todos los proyectos de ciudad en donde se considerara la participación de sus habitantes, económica y culturalmente. Ningún arquetipo de ciudad que en la actualidad se debate considera en el centro a sus habitantes. 

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Por Gino Bailey

Valparaíso quiere parecerse a Rotterdam. Entre las distintas formas de vinculación de ciudad y puerto, esta ha sido la más taxativa como mensaje desde la autoridad portuaria hacia la ciudad. No debiera causar mayor sorpresa cuando el año 2013, la Subsecretaría de Transportes, elaboró un informe de desarrollo portuario por cada región denominado "Plan Nacional de Desarrollo portuario". En dicho documento, se establece un modo de desarrollo y expansión marítimo portuario de los Puertos de Chile donde prima antes que todo la reconversión productiva a escala global (en caso de existir relación entre escala y lo global). El espacio público, es comprendido como forma de renovación apta para el paseo, desde donde Valparaíso destaca por la renovación del muelle Prat y la expansión del Terminal 2, hacia Yolanda y Cabritería. En ningún caso la idea dewaterfront es pensada en armonía con la ciudad, esto viene ratificado por el Plan de desarrollo del Puerto de Valparaíso, donde se verifica la manera de ampliar la infraestructura portuaria en distintos frentes.

Lo interesante y llamativo está en que dicho documento deja atrás la idea barcelonista de Port Vell o la bonaerense dePuerto Madero: un waterfront de características mediterráneas, que iba en concordancia con la forma y fondo de la ciudad, lugar en que puerto y ciudad no podían comprenderse como dos cosas separadas o disociadas, sino por el contrario. Pero, ¿qué tiene que ver esto con Valparaíso? Fundamentalmente el modo de vincular un modelo de regeneración patrimonial y cultural, propio de ciudades con fuerte sentido histórico y arquitectónico, en armonía con el desarrollo del Puerto de Valparaíso. En esta relación, más que vincular, se pensaba en cómo la regeneración patrimonial podría imantar la lógica de regeneración portuaria, sin que la primera pudiera perder la definición misma y desanclarse finalmente del desarrollo portuario.

Para quienes no estén familiarizados, la regeneración urbana del waterfront tiene un proseguimiento archivado y reconocido por los expertos en casi todas sus fases: Decadencia de la estructura y funcionamiento de la ciudad portuaria; Territorio marítimo portuario no utilizado; fragmentación entre mar y océano respecto al tejido urbano de la ciudad; regeneración urbana y reconversión portuaria del área marítimo-portuaria. Sin embargo, cabe destacar que la secuencia no es lógica ni lineal para todos los casos. Aunque Valparaíso tiene características propias de un puerto industrializado (Ferrovía, bodegas sin utilizar, sector del VTP), no alcanza plenamente la instancia de industrialización como Genova o Marsella, sino más bien es una referencia al alto comercio global que luego se nacionaliza, pero en ningún caso el ápice es alcanzado por su nacionalización, muy por el contrario, es el alto comercio global lo que hace pujante a esta ciudad puerto, llevándola el año 2003 a ser Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

¿Valparaíso es puerto, ciudad puerto, ciudad con puerto, puerto sin ciudad o ciudad patrimonial? Para quienes no conocen en profundidad el desarrollo portuario de Rotterdam, está a la vista que es la oposición a lo que podría pensarse como crecimiento sostenido a partir del waterfront patrimonial o cultural. Rotterdam, es el tercer o cuarto puerto del mundo que más transferencia marítima portuaria tiene y aquel de mayor innovación logística para cumplir dichas funciones y operaciones globales. Rotterdam obedece al diseño de un puerto en principio pequeño, sin embargo entre los modelos de ciudad portuarias globales, no es precisamente aquel que vincula la relación entre ciudad y puerto, o como estableciera Adalberto Vallega, unión entre puerto y ciudad con un fuerte acento peatonal y de pequeñas escalas económicas.

La declaratoria de un Valparaíso tipo Rotterdam reafirma la ilusa idea del modelo patrimonial. La ciudad probablemente se vería particionada en al menos cuatro formas de ciudad, una adyacente a la otra. La gran escala en el Muelle Barón – Jumbo- La Polar, ejerciendo presión hacia el centro; el Plan de la ciudad informal en decadencia y sostenido por el pequeño comercio, nuevos emprendimientos locales y el comercio callejero; El emprendimiento turístico patrimonial, de cerros fundamentalmente Alegre y Concepción, al cual se le añade Bellavista; y una cuarta forma desagregada del desarrollo portuario. Este último poco y nada tiene que ver con la discusión del waterfront Barón, eso se lo dejamos a la primera forma de ciudad, la de la gran escala. El desarrollo portuario tipo Rotterdam, quiere decir transferencia de mercancía a escala Global, lo que se traduce en aumento tecnológico, aumento de TEUS y conexión global con las autoridades portuarias de otros puertos, como Hamburgo y Rotterdam.

El modelo patrimonial bien pudo haber sido el soporte y la base de todos los proyectos de ciudad en donde se considerara la participación de sus habitantes, económica y culturalmente.  Particularmente, ningún arquetipo de ciudad que en la actualidad se debate Valparaíso considera en el centro a sus habitantes. Salvo el plan y centro en decadencia, que funciona como articulador económico a una escala humana, sobre la cota altimétrica de cien metros, se desdibuja una quinta fuerza, aquella que no entra en la forma de ciudad, precisamente porque actúa en los intersticios de lo que se discute hoy por ciudad, siempre al margen, nunca inclusiva ni protagonista pero ahí presente. Uno de los fenómenos de los cuales jamás una ciudad podrá negar, es que toda se comunica en algún punto y lo que sube o está arriba siempre baja, como las leyes de la termodinámica, con ejercicio de fuerza a una alta temperatura.

Valparaíso quiere parecerse a Rotterdam, antes quiso parecerse a Baltimore, Barcelona, Puerto Madero. Se encontró con la Ciudad Patrimonio de la Unesco y el puerto surgió como interrogante. Hoy por hoy, se reafirma como ciudad puerto, como Rotterdam, postergando los antiguos azulejos que reflejaban la unión entre el mar y sus habitantes, como aquella relación aún soberana que ejercen los habitantes sobre el nivel del mar, ignorantes para muchos, pero que bajan, siempre bajarán para enseñarnos en qué está Valparaíso hoy.