La violencia contra las mujeres y niñas es una violación grave de los Derechos Humanos

La violencia contra las mujeres y niñas es una violación grave de los Derechos Humanos

26 Noviembre 2020

Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer — 25 de noviembre 2020

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Por Movimiento Valparaíso Ciudadano

Inaguantable esta recurrente orientación y acción de política, sectorial y focalizada de los gobiernos nacionales y locales, cuando se trata de superar las inequidades y las desigualdades sociales que vivimos las mujeres. Se sigue percibiendo que nuestras demandas, son un «asunto de las mujeres vulnerables», tratado de manera marginal y fuera de la corriente central del desarrollo humano; no es casualidad,  la cantidad de obstáculos que tiene el sólo hecho de incorporar el enfoque de género como una variable inherente al desarrollo, es algo que empavorece a más de la mitad de cualquier grupo humano, en cualquier tipo de organización pública o privada; social o política; comunitaria y vecinal; e incluso entre las familias y amigos. 

Violencia física, económica, laboral, política, comunitaria, sexual,  psicológica o simbólica, son graves y constituyen vulneraciones a nuestros derechos. Y es violento que se repitan relaciones basadas en la desigualdad, el machismo, la discriminación o la naturalización de cualquier tipo de subordinación de las mujeres; es cierto que avanzamos, pero en la medida que transitamos y corremos cercos, se vuelve más difícil erradicarla, pues el patriarcado persiste, muta e insiste. Estos modos, ciertamente están ancladas en las colectividades más cercanas, y su mera permisividad y tolerancia, de hombre y mujeres, la fortalece día a día si no tomamos conciencia de aquello. 

Los indicadores cuánticos en este ámbito, se mueven lento, los cualitativos, más lentos aún; nos piden a nosotras un cambio de conducta, positiva o negativa: «hay que empoderarse más»; o,  «hay que aguantar». En ambos casos, es el llamado a resistir, al awuante; Así fuimos bajando la voz, el tono, arrinconándonos y construyendo algunos espacios para nosotras. Y tuvo algún sentido, porque ahora estamos rompiendo los techos, abriendo la cancha, apostando y pensando alto. 

Por ello, no puede haber ningún debate acerca de la nueva Constitución, que está por escribirse, sin que considere sustantivamente las ideas y las prácticas de los feminismos y  de las mujeres, en sus distintas experiencias, edades y relatos. Y la violencia de género es una de esas prácticas que hay que exterminar totalmente de los  nuevos modos de relacionarnos y convivir. Pues la especificidad que toma la violencia de género en la ciudad y en cada barrio, pone en perspectiva la urgencia de hacerla visible. 

Derecho de las mujeres a vivir en su espacio sin violencia y con justicia para todas, es nuestro objetivo actual. Trabajar en acciones concretas y políticas locales, radicales y transformadoras, construyendo un Valparaíso para las nuevas porteñas, es el reto que marca la agenda que viene; porque a diferencia de las generaciones de nuestras madres y abuelas, las actuales mujeres no soportan esas prácticas, y se inspiran en construir su propia vida; la mayoría comienza a lograrlo.